DÉCIMO CAPÍTULO
Porque quiero moverme como ellas y ellos se mueven.
Alguien, hoy, me decía:
- David, para un poquito.
Consejo que aún sabiendo que nace desde su corazón, jamás podré llevar a término.
Resultar cansino, aburrido, que no leas estos capítulos, ¡vale! pues si eso es un riesgo, la verdad es que no me preocupa correrlo porque, mi pretensión es aprender a conocerles cada vez más. Además, menos aún cuando este pobre capítulo hace referencia al movimiento, menos aún cuando todas las semanas, tengo a niñas y niños que desearían moverse y no pueden o hacer unos movimientos voluntarios y saber que esos "casi" nunca podrán realizar y a esta pequeña introducción añado una simple cuestión:
- ¿Te imaginas a una niña o a un niño que te diga que hoy no tiene ganas de vivir, que mañana puede que si?
- ¿Acaso la vida se toma un tiempo para retomar fuerzas o, quizá en la debilidad es donde se encuentran?
Deseo con toda mi alma, verter en estas líneas qué supone para mí verles en movimiento.
Se afirma que el movimiento posibilita que se relacionen con su entorno, al tiempo de desarrollar sus cuerpos. Así la psicología evolutiva hace un recorrido por todo lo que denominan estadios, fases...hasta incluso establece referencias, comparaciones que... ( para otro capítulo) pero no me refiero a ese tipo de movimiento.
Hablo de esos movimientos de las niñas y niños que son la fuente e inspiración de mi creatividad, de esa imaginación que me lleva a mover el cuerpo, en el patio, como mariposa, cuando me invitan en sus juegos y creer que mis brazos son las alas más maravillosas, en ese instante, alas tintadas con sus deseos e ilusiones, interactuar con ellas y ellos, ser un privilegiado porque desde sus movimientos, me han hecho una invitación preciosa.
Quiero moverme como lo hacen porque, en clase, verles inmóviles es mi responsabilidad y, hasta debería cumplir condena si en los momentos que compartimos y vivimos juntos, no hago una ofrenda al movimiento, a intentar creer que podemos ser animales, brujas, zapateros, pastoras, croquetas vivientes que ruedan y ruedan, hasta, subidos en sus mesas, echarse a la mar en plena tempestad...
Quiero aprender a moverme como lo hacen porque es una forma de despertar alarmas y a enamorarme. Alarmas cuando veo a una niña o niño parado, pudiera ser simplemente que le apetezca pero mi tranquilidad pasa por acercarme y comprobar que es así, a partir de ahí, respetar su momento. Pero ¿y si no se mueve por otro motivo? Cuánto hay detrás de esas situaciones. Sus formas de moverse son una invitación al desinhibirse y al contagio de los más cohibidos.
Quiero moverme como lo hacen, aprender a bailar, a saltar porque en sus movimientos me hacen ser niño, ese lenguaje del movimiento que les lleva a pensar y saben llegar a ti. Refuerzan su autoestima, exploran lo que, al igual, con otros recursos, ni se plantean.
Desde sus movimientos y espontaneidad son capaces de organizar y de poner sus ideas en acción, ese interruptor de la libertad, llamado movimiento, es capaz de levantar un campamento de ideas en base a un simple gesto. Porque en ese mundo, sus movimientos les ayudan a conocer un campo lleno de emociones que están viviendo en una carrera por hacerles sentir.
Quiero moverme como lo hacen porque me enseñan a observarles a conocerles, a introducirme en ese mundo mágico donde lo virtual se convierte en tiempos colaborativos y de interacción, donde la simulación nace en cada una y uno de ellos. Donde son protagonistas de TODO y es en sus movimientos donde se encuentran muchos aprendizajes significativos.
En no pocas ocasiones vemos a niñas y niños con movimientos poco autónomos, seguros y no es de extrañar cuando, casi que los tenemos sometidos a una permanente inmovilidad,( bueno no, sus dedos vuelan sobre superficies planas), hasta el punto de, en circunstancias normales, si les vemos caerse, montamos hasta un drama. ¡¡¡ Párate!!! ¿ has observado la reacción de una niña o niño en movimiento, jugando y se cae? Repito, en circunstancias normales, no tarda ni un parpadeo en incorporarse, sacudirse, en el mejor de los casos y reanudar su actividad. Las hay y los has que, desde el suelo, buscan la compasión del adulto. El planteamiento del aprender a desplazarse y a moverse podría ser distinto desde una sobreprotección., ¿no crees?
Quiero moverme como lo hacen para que, en el próximo curso, algunas de nuestras clases sean un continuo movimiento, donde se pueda interpretar y dibujar con sus cuerpos.
Ojalá que el movimiento fuera la evaluación que toda persona que tiene el privilegio de estar junto a ellas y ellos debiéramos pasar, que la jerarquía en la escuela viniese avalada por sus movimientos, ya que son quienes pueden ayudarnos a conectar y revitalizar nuestros cerebros, ya que los suyos, en gran medida están llenos de infinitos movimientos.
¿Qué tipos de movimientos harían al pensar en ti? piénsalo y si ves que se mueven poco, estás a tiempo.
"No dejéis de moveros porque así aprenderé, un poquito, a saber estar junto a vosotros"
Un espacio para continuar siendo niños, aprendiendo de ellos. El principal objetivo es intentar ayudarles en esa aventura de crecer como persona. Sumérgete con nosotros.
domingo, 8 de julio de 2018
viernes, 6 de julio de 2018
TODO DEBE CAMBIAR
TODO DEBE CAMBIAR
GRACIAS a un día maravilloso. Gracias Mamá,, Bin, Ali, hijos y sobrino, gracias a Juan Carlos, Alicia, Jose... por una velada llena de connotaciones, siendo la primera, esa felicitación que viene de allá arriba.
¿Por qué lo hago en mi y vuestro blog? bien sencillo. Porque este blog es para vosotros niñas y niños y porque un día como el de hoy, lo quiero compartir con quienes me ayudan a crecer y vivir.
Normalmente se espera el regalo para quien mira a la vida y le dice que, además de cumplir un año más, a la misma vida le invita a que le deje ser pasajero en esta aventura hasta que la parada sea, ¿la definitiva? Ya os digo que eso es incierto, lo único definitivo es querer dejar de vivir.
Hoy, mi deseo es regalaros parte de mi día a día y en ese presente, poder envolver cada dádiva que lanzáis a mi vida.
Quien debe regalar, en este día, soy yo, porque es tan inmensa la palabra que quiero verter que, aún se está vistiendo, no quiere salir por miedo o timidez a no saber complacer.
Gracias por haber hecho que este 47, haya sido uno de los años en los que, más niño me habéis hecho sentir. Gracias por cada detalle, por cada mirada por saber conocer mis limitaciones y convertirlas en la virtud para hacerme pensar.
Os quiero intentar ofrecer en este 48, todo lo que ni yo soy capaz de imaginar porque ... presumir qué es imaginar, es como asegurar que has tenido en tus manos una nube, que la has mirado, que has penetrado en ella y que sabes a qué huele. Eso sólo lo sabéis vosotros, niñas y niños.
Se acaba el comienzo a un año que, uuuuuuffff, apretaros los cinturones porque nos tocará vivirlo intensamente y, ese, ese el humilde regalo que hoy os ofrezco.
Quiero que en vuestras vidas, aparezca la alegría de querer sumar años como el regalo de quien los cumple y los gasta.
Tras comer, todo ha fluido, no ha hecho falta nada más que, una copa de cava y quedarme absorto en esa carrera que las burbujas hacían hacia la base de la copa, para imaginar que cada una de ella, erais cada una y cada uno de vosotros pidiendo vivir, deseando seguir siendo niños.
Ojalá que mis ansias por vivir en este maravilloso mundo de la Educación, provoque en vosotras y vosotros, esa efervescencia, porque si así fuera, le pediría a Dios que me dejara disfrutar de vuestra compañía, por años sin término.
Hoy, mi regalo es para quienes hacéis que cada mañana despida a la noche con lágrimas, para quienes ven a la luna llorar por perderse todo aquello de lo que el sol, va a ser testigo, para quienes hacéis que las olas se dibujen con vuestras sonrisas y que el mar, antes de entonar su serenata, os mire para comprobar si en sus alturas y poderío, puede dibujar a quien le mira, lo inmensos que sois, niños y niñas.
Y si esto, no es Educación, a ti, que lo estás leyendo, te pido perdón. Pero entregar la vida a quienes te la regalan cada día, una de dos, o es de locos o... ¿puedes decirme qué es?
Felicidades porque, en este día, mi cumpleaños es vuestro.
GRACIAS a un día maravilloso. Gracias Mamá,, Bin, Ali, hijos y sobrino, gracias a Juan Carlos, Alicia, Jose... por una velada llena de connotaciones, siendo la primera, esa felicitación que viene de allá arriba.
¿Por qué lo hago en mi y vuestro blog? bien sencillo. Porque este blog es para vosotros niñas y niños y porque un día como el de hoy, lo quiero compartir con quienes me ayudan a crecer y vivir.
Normalmente se espera el regalo para quien mira a la vida y le dice que, además de cumplir un año más, a la misma vida le invita a que le deje ser pasajero en esta aventura hasta que la parada sea, ¿la definitiva? Ya os digo que eso es incierto, lo único definitivo es querer dejar de vivir.
Hoy, mi deseo es regalaros parte de mi día a día y en ese presente, poder envolver cada dádiva que lanzáis a mi vida.
Quien debe regalar, en este día, soy yo, porque es tan inmensa la palabra que quiero verter que, aún se está vistiendo, no quiere salir por miedo o timidez a no saber complacer.
Gracias por haber hecho que este 47, haya sido uno de los años en los que, más niño me habéis hecho sentir. Gracias por cada detalle, por cada mirada por saber conocer mis limitaciones y convertirlas en la virtud para hacerme pensar.
Os quiero intentar ofrecer en este 48, todo lo que ni yo soy capaz de imaginar porque ... presumir qué es imaginar, es como asegurar que has tenido en tus manos una nube, que la has mirado, que has penetrado en ella y que sabes a qué huele. Eso sólo lo sabéis vosotros, niñas y niños.
Se acaba el comienzo a un año que, uuuuuuffff, apretaros los cinturones porque nos tocará vivirlo intensamente y, ese, ese el humilde regalo que hoy os ofrezco.
Quiero que en vuestras vidas, aparezca la alegría de querer sumar años como el regalo de quien los cumple y los gasta.
Tras comer, todo ha fluido, no ha hecho falta nada más que, una copa de cava y quedarme absorto en esa carrera que las burbujas hacían hacia la base de la copa, para imaginar que cada una de ella, erais cada una y cada uno de vosotros pidiendo vivir, deseando seguir siendo niños.
Ojalá que mis ansias por vivir en este maravilloso mundo de la Educación, provoque en vosotras y vosotros, esa efervescencia, porque si así fuera, le pediría a Dios que me dejara disfrutar de vuestra compañía, por años sin término.
Hoy, mi regalo es para quienes hacéis que cada mañana despida a la noche con lágrimas, para quienes ven a la luna llorar por perderse todo aquello de lo que el sol, va a ser testigo, para quienes hacéis que las olas se dibujen con vuestras sonrisas y que el mar, antes de entonar su serenata, os mire para comprobar si en sus alturas y poderío, puede dibujar a quien le mira, lo inmensos que sois, niños y niñas.
Y si esto, no es Educación, a ti, que lo estás leyendo, te pido perdón. Pero entregar la vida a quienes te la regalan cada día, una de dos, o es de locos o... ¿puedes decirme qué es?
Felicidades porque, en este día, mi cumpleaños es vuestro.
jueves, 5 de julio de 2018
NOVENO CAPÍTULO
NOVENO CAPÍTULO
Porque quiero aprender del sentido de la responsabilidad que me brindan.
Ser responsable no es cumplir con una lista de tareas y obligaciones y sí reconocer y asumir todas las implicaciones y consecuencias de nuestros actos y decisiones.
No a la, "la responsabilidad es del otro" cuando se trata de tu vida.
No a la "responsabilidad difusa" que te camufla en el todos somos igualmente responsables.
Por favor, cree en ella como la que te llevará a una autocrítica y reflexión sobre todo tu ser y, a partir de aquí, " arrancamos":
Ser responsable es ser coherente en todo, hasta incluso en los errores o quizá ahí pueda ser donde más debe conocerse.
Es algo tan bello que gracias a ella, vamos dando forma a nuestras vidas y en su ausencia, es donde aquello que vivimos, en muchas ocasiones, provoca que lo vivido se esfume de nuestro lado, como cuando intentamos agarrar el agua con nuestras manos.
Con ella nuestras vidas va ganando enteros a cada paso, la alegría se va haciendo adulta incluso, nos enseña que vivir con Responsabilidad, no es hacerlo sometido a una presión determinada y sí al saber responder desde un plano personal e intransferible y aquí es donde os encuentro, niñas y niños. Aquí es donde deseo que crezcáis descubriendo la vuestra, esa responsabilidad que debe nacer desde esas expectativas que vayáis teniendo en base a las experiencias que viváis.
Ser responsable no es vinculante a esa idea de la persona que vive sometida, todo lo contrario, si vais creciendo desde las manos de la responsabilidad, cada día iréis saboreando qué es la libertad y os abrirá el camino a tantas y tantas aventuras que os llaman a gritos.
Cuántas veces os pido en clase un ejercicio de responsabilidad y, desde la educación y respeto, me digáis aquello que se podría hacer de otra forma o incluso interrumpir una clase porque veáis o porque se os ocurra una forma distinta, o porque existe una inquietud.
Porque ese ejercicio de responsabilidad es el que,os aseguro, a mi me hace aprender de vosotros. Porque ese acto de responsabilidad puede hacer que cada mañana huela a flores los pasillos y no a voces ahogadas en la desidia.
Porque ese empleo de responsabilidad que se ve en vuestras miradas, es donde uno descubre cómo puede alimentar la suya e intentar que vivamos juntos esa apasionante y loca aventura que compartimos.
La responsabilidad no es una compra que se hace desde el capricho o la curiosidad y después se arrincona, ella os irá hablando al oído para que, eso que llamamos consecuencias, sean las que os ayuden a establecer criterios y toma de decisiones en vuestras vidas.
La responsabilidad no es una tajada que te comes y ya la posees, es tan " Señora" que mientras más la vayáis conociendo, más os va a cautivar. Os irá otorgando seguridad y autonomía, independencia y madurez pero ¡¡¡ojo!!!, nunca, nunca de todos los nuncas confundáis ir creciendo en responsabilidad con esa leyenda de por ello dejar de ser niños porque precisamente y aunque sea un pobre ejemplo, yo dejé de ser niño anteayer y cada día que vivo, quiero ser como vosotros. o, ¿quizá se pueda seguir siendo niño?
En algún sitio he leído que por el hecho de ser niñas y niños, estáis exentos de conocer incluso de asumir ese sentido de la responsabilidad, pero encima la defensa que hacen a esta pobre e indecente (para mi) forma de pensar es que se debe a la falta del uso de la razón ¡¡¡por Dios!!! ¿cómo puede alguien pensar que la razón tiene edad? ¿ cómo se puede sustentar con argumentos que vosotras y vosotros no conocéis la razón? cuando la razón más bella y pura, precisamente es la que brota en vuestras edades, esa que nace de lo más sagrado e inmaculado.
Aprovechad vuestras familias y cuando digo aprovechad, no es para que vuestra responsabilidad la vayáis perfilando en base a aquello que, en el seno de la familia vivís, NO, jamás tengáis como referente a nadie que no seáis vosotros mismos. Aprovechad, repito, todo lo que vuestros seres, esos que dan la vida por vosotras y vosotros, os regalan y muestran cada día.
Preguntad infinitas veces si "el preguntar", es ese verbo maravilloso que os pueda ayudar a crecer en esa responsabilidad y, ¡¡¡por favor!!! no veáis que crecer desde ella es un castigo, todo lo contrario, OS HARÁ LIBRES, como os dije anteriomente.
Veréis como la dependencia va menguando mientras que vosotras y vosotros vais creciendo y eso, no quiere decir que, ir creciendo en responsabilidad sea ir rompiendo vínculos, ¿acaso a las personas que amamos nos gusta desplazarlas de nuestras vidas?no, no se trata de esa vendetta propagandística y barata, carente de sentido y argumentos puesto que ,precisamente, la responsabilidad te lleva a conocer la tolerancia y te llevará a relativizar todo lo trivial que pueda presentarse en vuestras vidas.
Quiero crecer en ese sentido de la responsabilidad que me brindas cada mañana, porque es un baluarte para que cada día pueda afirmar que, las decisiones vienen avaladas por y para vosotras y vosotros.
Gracias un día más, niñas y niños y recordad:
" Nadie que no vaya descubriendo qué es el sentido de la responsabilidad, podrá deleitarse en saberse cada vez más independiente de tantas y tantas ataduras y de lo maravilloso que es vivir"
Porque quiero aprender del sentido de la responsabilidad que me brindan.
Ser responsable no es cumplir con una lista de tareas y obligaciones y sí reconocer y asumir todas las implicaciones y consecuencias de nuestros actos y decisiones.
No a la, "la responsabilidad es del otro" cuando se trata de tu vida.
No a la "responsabilidad difusa" que te camufla en el todos somos igualmente responsables.
Por favor, cree en ella como la que te llevará a una autocrítica y reflexión sobre todo tu ser y, a partir de aquí, " arrancamos":
Ser responsable es ser coherente en todo, hasta incluso en los errores o quizá ahí pueda ser donde más debe conocerse.
Es algo tan bello que gracias a ella, vamos dando forma a nuestras vidas y en su ausencia, es donde aquello que vivimos, en muchas ocasiones, provoca que lo vivido se esfume de nuestro lado, como cuando intentamos agarrar el agua con nuestras manos.
Con ella nuestras vidas va ganando enteros a cada paso, la alegría se va haciendo adulta incluso, nos enseña que vivir con Responsabilidad, no es hacerlo sometido a una presión determinada y sí al saber responder desde un plano personal e intransferible y aquí es donde os encuentro, niñas y niños. Aquí es donde deseo que crezcáis descubriendo la vuestra, esa responsabilidad que debe nacer desde esas expectativas que vayáis teniendo en base a las experiencias que viváis.
Ser responsable no es vinculante a esa idea de la persona que vive sometida, todo lo contrario, si vais creciendo desde las manos de la responsabilidad, cada día iréis saboreando qué es la libertad y os abrirá el camino a tantas y tantas aventuras que os llaman a gritos.
Cuántas veces os pido en clase un ejercicio de responsabilidad y, desde la educación y respeto, me digáis aquello que se podría hacer de otra forma o incluso interrumpir una clase porque veáis o porque se os ocurra una forma distinta, o porque existe una inquietud.
Porque ese ejercicio de responsabilidad es el que,os aseguro, a mi me hace aprender de vosotros. Porque ese acto de responsabilidad puede hacer que cada mañana huela a flores los pasillos y no a voces ahogadas en la desidia.
Porque ese empleo de responsabilidad que se ve en vuestras miradas, es donde uno descubre cómo puede alimentar la suya e intentar que vivamos juntos esa apasionante y loca aventura que compartimos.
La responsabilidad no es una compra que se hace desde el capricho o la curiosidad y después se arrincona, ella os irá hablando al oído para que, eso que llamamos consecuencias, sean las que os ayuden a establecer criterios y toma de decisiones en vuestras vidas.
La responsabilidad no es una tajada que te comes y ya la posees, es tan " Señora" que mientras más la vayáis conociendo, más os va a cautivar. Os irá otorgando seguridad y autonomía, independencia y madurez pero ¡¡¡ojo!!!, nunca, nunca de todos los nuncas confundáis ir creciendo en responsabilidad con esa leyenda de por ello dejar de ser niños porque precisamente y aunque sea un pobre ejemplo, yo dejé de ser niño anteayer y cada día que vivo, quiero ser como vosotros. o, ¿quizá se pueda seguir siendo niño?
En algún sitio he leído que por el hecho de ser niñas y niños, estáis exentos de conocer incluso de asumir ese sentido de la responsabilidad, pero encima la defensa que hacen a esta pobre e indecente (para mi) forma de pensar es que se debe a la falta del uso de la razón ¡¡¡por Dios!!! ¿cómo puede alguien pensar que la razón tiene edad? ¿ cómo se puede sustentar con argumentos que vosotras y vosotros no conocéis la razón? cuando la razón más bella y pura, precisamente es la que brota en vuestras edades, esa que nace de lo más sagrado e inmaculado.
Aprovechad vuestras familias y cuando digo aprovechad, no es para que vuestra responsabilidad la vayáis perfilando en base a aquello que, en el seno de la familia vivís, NO, jamás tengáis como referente a nadie que no seáis vosotros mismos. Aprovechad, repito, todo lo que vuestros seres, esos que dan la vida por vosotras y vosotros, os regalan y muestran cada día.
Preguntad infinitas veces si "el preguntar", es ese verbo maravilloso que os pueda ayudar a crecer en esa responsabilidad y, ¡¡¡por favor!!! no veáis que crecer desde ella es un castigo, todo lo contrario, OS HARÁ LIBRES, como os dije anteriomente.
Veréis como la dependencia va menguando mientras que vosotras y vosotros vais creciendo y eso, no quiere decir que, ir creciendo en responsabilidad sea ir rompiendo vínculos, ¿acaso a las personas que amamos nos gusta desplazarlas de nuestras vidas?no, no se trata de esa vendetta propagandística y barata, carente de sentido y argumentos puesto que ,precisamente, la responsabilidad te lleva a conocer la tolerancia y te llevará a relativizar todo lo trivial que pueda presentarse en vuestras vidas.
Quiero crecer en ese sentido de la responsabilidad que me brindas cada mañana, porque es un baluarte para que cada día pueda afirmar que, las decisiones vienen avaladas por y para vosotras y vosotros.
Gracias un día más, niñas y niños y recordad:
" Nadie que no vaya descubriendo qué es el sentido de la responsabilidad, podrá deleitarse en saberse cada vez más independiente de tantas y tantas ataduras y de lo maravilloso que es vivir"
martes, 3 de julio de 2018
OCTAVO CAPÍTULO
OCTAVO CAPÍTULO
Porque quiero creer que, a pesar de no ser el mejor maestro, ellas y ellos sí lo piensan.
¿Qué es ser maestro?
Es tener vocación de servicio, ser facilitador de aprendizajes, ejemplo de alumnos, guía para ellas y ellos en sus vidas.
Ser maestro requiere esfuerzo, dedicación y sacrificio ( aquí perdón, pero me tengo que reír porque, ojalá que todo sacrificio, en esta vida, fuera ver sus sonrisas).
Ser maestro implica todo aquello que, en ocasiones, te lleva a vivir desterrado de tu familia por un incompetente sistema y, bien sabe Dios que, echaría fuego cada vez que me toca hablar de un ¿sistema? donde se premia, donde parece que la valía es el reconocimiento, deben llegar porque algunos individuos otorgan un reconocimiento que previamente está casi establecido.
Gracias a Dios, que el maestro vierte amor, es consejero y médico, psicólogo y fontanero, albañil...
El maestro es bla, bla, bla...
Debo verter amor porque el Amor nace en sus vidas cuando aún ni ellas ni ellos existían, cuando todavía ni " Son" y en un canto de caricias, llegan. ¿Cómo no intentar amarles?...
Debo ser consejero pero, jamás dirigirme a ellas y ellos sin antes escucharles y, en esa escucha, muchas veces, el mejor consejo es hacerles ver que no tengo varita mágica para consejos que solo, el acompañarles puede ser ese bálsamo que necesiten. Que han de ser ellos quienes den ese paso. que el ser consejero no lleva implícito la capacidad ni la " torpeza" de ofrecerles lo que han de vivir por sí mismos.
Leo y leo, me quedo absorto en la filosofía de Sócrates y de su discípulo Platón. El primero, analfabeto y capaz de desarrollar los temas más profundos relacionados con el hombre. Habla de sagrada misión cuando se refiere a la enseñanza y, es aquí donde suelto el anzuelo de mi alegría para hablar, de quien, para mi, es el Maestro de entre todos los maestros, aquel que intentó enseñar aún con los brazos en cruz.
Debo ser médico de tristezas e inquietudes, de inseguridades... ese que con caricias, sana el dolor de la incomprensión, del no entender que quienes desean aprehendernos son ellas y ellos porque nos ven como ese ser que les trasporta a ese lugar que sueñan despiertos. Médico de conflictos donde la patología sea no ofrecer terapias llenas de humos y teorías insufribles y sí de tiempos y miradas, de acercamientos y perdones que germinan en ellos y que no hace falta provocarlos.
Debo ser psicólogo pero no de ellas y ellos sino de mí mismo, porque viendo como disfrutan, descubro mi gozo y crecimiento, mi exigencia por darles cada vez más, por ser ese maestro que ven. Soñando por encontrar excusas para seguir aprendiendo.
Debo ser fontanero para intentar saber qué instalación es la más apropiada para abrir el grifo de la empatía, de esa comunicación que no necesita palabras. Para saber que, aunque haya que subir plantas, lograremos que el caudal de la alegría corra por todos los conductos de cada poro de ellas y ellos hasta el punto de creer que conocen cada tramo de su vida interior.
Debo ser albañil para mimar cada ladrillo y apreciar sus cualidades. Para cantarle a la arena, cuando es besada por el agua y el cemento, cuando en su baile logran la magia de una mezcla perfecta, porque quiero ser ese albañil que descarte diferencias y acaricie cada mañana qué es ser Niño.
Y quiero ser... porque en ese querer, aún no logro ser capaz de encontrar cómo crecer, ni pensar, ni imaginar cómo para ellas y ellos soy el mejor maestro. Como tú.
En este capítulo, la imagen que empleo es para hacerme recordar que, sois vosotras y vosotros quienes la forman.
Un capítulo más, GRAAACIIIAAAAASSSS y recordaré siempre que:
Qué distinto es trabajar de maestro a intentar vivir como maestro porque, esta última, es la forma más bella de gritar al mundo que serás un alumno eterno.
Porque quiero creer que, a pesar de no ser el mejor maestro, ellas y ellos sí lo piensan.
¿Qué es ser maestro?
Es tener vocación de servicio, ser facilitador de aprendizajes, ejemplo de alumnos, guía para ellas y ellos en sus vidas.
Ser maestro requiere esfuerzo, dedicación y sacrificio ( aquí perdón, pero me tengo que reír porque, ojalá que todo sacrificio, en esta vida, fuera ver sus sonrisas).
Ser maestro implica todo aquello que, en ocasiones, te lleva a vivir desterrado de tu familia por un incompetente sistema y, bien sabe Dios que, echaría fuego cada vez que me toca hablar de un ¿sistema? donde se premia, donde parece que la valía es el reconocimiento, deben llegar porque algunos individuos otorgan un reconocimiento que previamente está casi establecido.
Gracias a Dios, que el maestro vierte amor, es consejero y médico, psicólogo y fontanero, albañil...
El maestro es bla, bla, bla...
Debo verter amor porque el Amor nace en sus vidas cuando aún ni ellas ni ellos existían, cuando todavía ni " Son" y en un canto de caricias, llegan. ¿Cómo no intentar amarles?...
Debo ser consejero pero, jamás dirigirme a ellas y ellos sin antes escucharles y, en esa escucha, muchas veces, el mejor consejo es hacerles ver que no tengo varita mágica para consejos que solo, el acompañarles puede ser ese bálsamo que necesiten. Que han de ser ellos quienes den ese paso. que el ser consejero no lleva implícito la capacidad ni la " torpeza" de ofrecerles lo que han de vivir por sí mismos.
Leo y leo, me quedo absorto en la filosofía de Sócrates y de su discípulo Platón. El primero, analfabeto y capaz de desarrollar los temas más profundos relacionados con el hombre. Habla de sagrada misión cuando se refiere a la enseñanza y, es aquí donde suelto el anzuelo de mi alegría para hablar, de quien, para mi, es el Maestro de entre todos los maestros, aquel que intentó enseñar aún con los brazos en cruz.
Debo ser médico de tristezas e inquietudes, de inseguridades... ese que con caricias, sana el dolor de la incomprensión, del no entender que quienes desean aprehendernos son ellas y ellos porque nos ven como ese ser que les trasporta a ese lugar que sueñan despiertos. Médico de conflictos donde la patología sea no ofrecer terapias llenas de humos y teorías insufribles y sí de tiempos y miradas, de acercamientos y perdones que germinan en ellos y que no hace falta provocarlos.
Debo ser psicólogo pero no de ellas y ellos sino de mí mismo, porque viendo como disfrutan, descubro mi gozo y crecimiento, mi exigencia por darles cada vez más, por ser ese maestro que ven. Soñando por encontrar excusas para seguir aprendiendo.
Debo ser fontanero para intentar saber qué instalación es la más apropiada para abrir el grifo de la empatía, de esa comunicación que no necesita palabras. Para saber que, aunque haya que subir plantas, lograremos que el caudal de la alegría corra por todos los conductos de cada poro de ellas y ellos hasta el punto de creer que conocen cada tramo de su vida interior.
Debo ser albañil para mimar cada ladrillo y apreciar sus cualidades. Para cantarle a la arena, cuando es besada por el agua y el cemento, cuando en su baile logran la magia de una mezcla perfecta, porque quiero ser ese albañil que descarte diferencias y acaricie cada mañana qué es ser Niño.
Y quiero ser... porque en ese querer, aún no logro ser capaz de encontrar cómo crecer, ni pensar, ni imaginar cómo para ellas y ellos soy el mejor maestro. Como tú.
En este capítulo, la imagen que empleo es para hacerme recordar que, sois vosotras y vosotros quienes la forman.
Un capítulo más, GRAAACIIIAAAAASSSS y recordaré siempre que:
Qué distinto es trabajar de maestro a intentar vivir como maestro porque, esta última, es la forma más bella de gritar al mundo que serás un alumno eterno.
PORQUE JAMÁS PODRÉ AGRADECER VUESTRO RESPETO
PORQUE JAMÁS PODRÉ AGRADECER VUESTRO RESPETO
Dando vueltas a cómo crecer dentro de la enseñanza, siempre dedico horas a leer, a ver y escuchar a "eminencias" en este campo, de hecho, tengo una de mis carpetas, reservada para cada persona que cautiva mi tiempo con sus "lecciones". Como me imagino que haces tu.
Qué interesante e instructivo, qué apasionante y reconfortante, qué y qué y qué... pero ha llegado el momento de desvelar quiénes son las eminencias para mi, quienes inspiran cada día dentro de este Mundo Loco llamado Educación. Y cuando digo loco es porque ellas y ellos saben discriminar qué desean, qué pretenden y buscan a pesar de todo lo que tu y yo sabemos.
No te preocupes, no te cansaré y menos ahora que, estamos de vacaciones.
Mis eminencias sois vosotros, niñas y niños, es por ello que quiero hacer un insignificante reconocimiento a cada uno de vosotros, a los que ya habéis volado a " El gran fracaso de la ESO" hasta en eso demostráis lo inconmensurables y GRANDES que sois, porque os adaptáis a una auténtica aberración que se hace con vuestras vidas. Pero eso... por lo que se ve, no interesa ser modificado.
Cuando un niño te dice:
- No nos podemos aburrir con lo que nos resulta interesante, es más, queremos que el tiempo no pase, por eso nuestra actitud es la que ves.
Obviamente tu imagen no saldrá en las redes y no es por falta de ganas porque, al igual, muchas, muchísimas personas que nos dedicamos a este maravilloso mundo, os deberíamos conocer a vosotros y no tanto a ...
Has sido el primero Nico, porque ese número, es el que, poco a poco has ido descubriendo que no es tan importante cuando lo conoces. Ese número lo llevas dentro y creo, creo que hemos trabajado para saber que el Primero, es el que sabe ceder su lugar a una compañera, el que sabe ofrecer su potencial para que otros tengan esa oportunidad, ese número que ( te confieso) necesito llevar en mí, ese es el que te hará abrir puertas a todo aquello que te propongas. El primero, NUNCA lo abandones porque será la oportunidad de descubrir sin miedo que, al igual has errado, en ese ímpetu por saber, eso te hará crecer.
El primero es el que acepta arriesgar y ser modelo desde el respeto y el cariño, para otras tantas personas que quieren emprender ese viaje hacia ese destino que se llama ACTITUD. Hacia esa aventura de decir al mundo que, DESEO aprender.
Estaría horas y horas hablando de ti pero ... eso, eso me vas a permitir que, egoistamente, me lo reserve para ir creciendo cada día un poquito más.
Dando vueltas a cómo crecer dentro de la enseñanza, siempre dedico horas a leer, a ver y escuchar a "eminencias" en este campo, de hecho, tengo una de mis carpetas, reservada para cada persona que cautiva mi tiempo con sus "lecciones". Como me imagino que haces tu.
Qué interesante e instructivo, qué apasionante y reconfortante, qué y qué y qué... pero ha llegado el momento de desvelar quiénes son las eminencias para mi, quienes inspiran cada día dentro de este Mundo Loco llamado Educación. Y cuando digo loco es porque ellas y ellos saben discriminar qué desean, qué pretenden y buscan a pesar de todo lo que tu y yo sabemos.
No te preocupes, no te cansaré y menos ahora que, estamos de vacaciones.
Mis eminencias sois vosotros, niñas y niños, es por ello que quiero hacer un insignificante reconocimiento a cada uno de vosotros, a los que ya habéis volado a " El gran fracaso de la ESO" hasta en eso demostráis lo inconmensurables y GRANDES que sois, porque os adaptáis a una auténtica aberración que se hace con vuestras vidas. Pero eso... por lo que se ve, no interesa ser modificado.
Cuando un niño te dice:
- No nos podemos aburrir con lo que nos resulta interesante, es más, queremos que el tiempo no pase, por eso nuestra actitud es la que ves.
Obviamente tu imagen no saldrá en las redes y no es por falta de ganas porque, al igual, muchas, muchísimas personas que nos dedicamos a este maravilloso mundo, os deberíamos conocer a vosotros y no tanto a ...
Has sido el primero Nico, porque ese número, es el que, poco a poco has ido descubriendo que no es tan importante cuando lo conoces. Ese número lo llevas dentro y creo, creo que hemos trabajado para saber que el Primero, es el que sabe ceder su lugar a una compañera, el que sabe ofrecer su potencial para que otros tengan esa oportunidad, ese número que ( te confieso) necesito llevar en mí, ese es el que te hará abrir puertas a todo aquello que te propongas. El primero, NUNCA lo abandones porque será la oportunidad de descubrir sin miedo que, al igual has errado, en ese ímpetu por saber, eso te hará crecer.
El primero es el que acepta arriesgar y ser modelo desde el respeto y el cariño, para otras tantas personas que quieren emprender ese viaje hacia ese destino que se llama ACTITUD. Hacia esa aventura de decir al mundo que, DESEO aprender.
Estaría horas y horas hablando de ti pero ... eso, eso me vas a permitir que, egoistamente, me lo reserve para ir creciendo cada día un poquito más.
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